Considerada la Gran Vía de Buenos Aires, la tradicional avenida de Mayo volverá a lucir sus joyas para satisfacción de quienes visitan sus cafés, sus tiendas, su edificios emblemáticos, la mítica Línea A de Subte (Metro), el primero de América Latina, entre otros atractivos.
Eso será posible por los trabajos de refacción de luminarias; veredas más funcionales; poda y cura de árboles; puesta en valor de sus comercios y de edificios históricos; y refacción de cúpulas.
Inaugurada oficialmente el 9 de julio de 1894, la avenida de Mayo une dos plazas históricas de Buenos Aires: PLaza de Mayo y PLaza de los Dos Congresos, con el fondo de la Casa de Gobierno -Casa Rosada- la una, y el imponente Palacio del Congreso la otra.
Los boulevares de París fueron la inspiración de aquellos que hicieron realidad esa avenida que durante años concentró fue el centro de las interminables tertulias de los inmigrantes provenientes de España, que en su gran mayoría se instalaron allí, lo que permitió la aparición de cafés, restaurantes y hoteles de ese origen.
Se convirtió en el grandioso escenario de la vida pública de principios del siglo XX y los frentes de sus sofisticados edificios de estilo art nouveau, neoclásico y ecléctico constituyeron el magnífico marco de recepción de los ilustres visitantes extranjeros.
Es tal vez el mejor ejemplo urbano de la prosperidad de la Argentina de principios del siglo XX, como lo demuestra la primera Línea de Subte (Metro) de América Latina, y segunda de América después de Nueva York, que se construyó bajo su recorrido.
Fue, y es, la gran testigo de cada acontecimientos -feliz o no tanto- de los porteños y de los argentinos, como los grandes desfiles de la Comunidad Gay Argentina que cada mes de noviembre celebra u marcha del Orgullo de punta a punta e la Avenida de Mayo.
Ahora parece que hay decisión política de darle el brillo algo perdido con el tiempo por avatares de todo tipo, pero que por suerte no alteraron su calidad patrimonial.
La anunciada transformación fue analizada ayer durante una reunión entre funcionarios del Ministerio de Ambiente y Espacios Públicos porteño y directivos de la Asociación Amigos de la Avenida de Mayo, quienes entregaron una propuesta con las tareas a realizar para que recobre el esplendor que supo tener.
El presidente de esa entidad, Manuel Pérez Amigo, dijo: “presentamos un proyecto con datos, presupuestos y características de las obras a realizar”, y aseguró que “en los próximos 15 días vamos a tener una respuesta tras la evaluación de nuestra propuesta”, en un reportaje ofrecido a la agencia Télam.
Pérez Amigo sostuvo que los trabajos de refacción, que serán financiados en su totalidad por el gobierno porteño, “incluyen intervenciones en las luminarias, las veredas y los árboles” de la avenida, desde su inicio en la Plaza de Mayo hasta su final, en el cruce con Sáenz Peña, donde está la plaza Mariano Moreno.
Los edificios, muchos de ellos con grandes cúpulas de estilo, y los centros comerciales, la mayoría ubicados en galerías históricas, también recibirán la ayuda del gobierno local para lograr su puesta en valor.
“En principio relevamos 40 centros comerciales y 120 cortinas metálicas que necesitan una intervención urgente, y en la reunión de hoy notamos una gran predisposición a que estas tareas se concreten rápido”, enfatizó el presidente de la entidad que reúne a los frentistas de la avenida de Mayo.
Las cortinas metálicas y algunas persianas serán decoradas con pinturas de grandes artistas plásticos nacionales y del resto del mundo, anunció Pérez Amigo, y aseveró que “ya hay 16 pintores de primer nivel que están dispuestos a participar en estos trabajos de puesta en valor de los frentes de algunos comercios”.
Pérez Amigo consideró que una etapa de las obras “se va a notar en la primera parte”, que son las de objetivos “más chicos y que tienen que ver con el mejoramiento de veredas, calles, luminarias y árboles, tareas que son más sencillas”.
“La segunda etapa de las obras es más compleja, porque involucran tareas en edificios y cúpulas y en algunos casos hasta hay que cortar el tránsito en una arteria clave para la circulación vehicular”, afirmó.
La puesta en valor de la avenida de Mayo forma parte de las acciones llevadas a cabo en los últimos años por el Programa de Revitalización de la Avenida de Mayo, que nació en el año 1990 producto del Tratado General de Cooperación y Amistad entre los gobiernos de España y Argentina.
El proyecto, que logró adecuar al estilo tradicional de la avenida los frentes de 24 edificios, sobre un total de 87, y que creó un marco de protección para esta tradicional arteria en lo que hace a la construcción de nuevos frentes, cuenta con la participación del gobierno porteño, la Agencia de Cooperación Internacional y la Comisión Nacional del Quinto Centenario, de España.